Premios Oscar y videojuegos no van juntos, simplemente son dos mundos diferentes, pero que ayer, en una mágica noche llena de resultados obvios, surgió una pequeña sorpresa y su nombre era Wii.
Jon Stewart, el presentador (y de cierta fama por su programa de culto en comedy central) acá se “lució” jugando una partida de Wii Sports con una actriz de uno de las películas en competencia, perdiendo no sólo el encuentro, sino también un poco de dignidad en su presentación.
Al menos esto demuestra el impacto cultural que ha tenido la Wii en la cultura norteamericana en tan poco tiempo.




