No se ustedes, pero en mi país, cuando un juego no nos gusta, lo vendemos o cambiamos para recuperar algo del dinero perdido y obtener una alternativa que nos agrade, pero no los comemos , que es lo que hace este australiano al que simplemente no le gustó la primera pantalla del juego, y decidió hacerse un jugo con el ingrediene extra de plástico y pequeños chips.
Tal vez simplemente somos culturas diferentes.




