(Esta review no considera el componente multijugador, por problemas del autor).
Brutal Legend es un juego que despierta sentimientos encontrados en mí. Por un lado, es un juego que, especialmente en esta generación, viene a refrescar el aire de juego repetido que se ha dado durante este año, con juegos que se ven todos iguales, tienen las mismas gráficas y el mismo estilo. Si no es shooter, es carrera. Saben a lo qué me refiero.
Pero por otro lado, me siento engañado. Intencionalmente no quise averiguar mucho de este juego, a pesar de que ya hay noticias de él por allá por el 2007. Y de lo poco que se filtró en mi cueva, daba la sensación de que iba a ser un God of War estilo Heavy Metal, algo de por sí bastante interesante, ya que eso mostraban los trailers y videos de gameplay previos a su lanzamiento
Y si tuviste la suerte de jugar el demo que salió semanas antes del lanzamiento, ésa habría sido la sensación que te habría dejado. Un hack n’ Slash con mucho gore, jefes que se deben derrotar siguiendo una secuencia y para mejorar las cosas, mezclado con algo parecido a un burnout con monjes satánicos.
Pero lamentablemente,lo que parte de una forma, no necesariamente tiene que continuar igual.
Brütal Legend cuenta la historia de Eddie Riggs, un roadie (tramoya, se podría decir en jerga chilensis) amante del metal, que ve cómo la música se ha degenerado en bandas emo estilo 30 seconds to mars, Linkin park y otras bandas cuya denominación metal considera insultante. De hecho, hay una crítica muy fuerte al estado del metal en la actualidad, crítica que sólo puede nacer de gente que realmente escucha metal. Un desgraciado accidente lleva a Eddie a un mundo que ojalá existiera, donde todo existe en función del metal, desde el cielo hasta el agua. Sin echar a perder la historia, tienes que liberar a los oprimidos humanos de este mundo de las garras de los demonios que lo han esclavizado durante generaciones. Clásico.
Al principio, el juego mantiene una mecánica de hack n’ slash, que lentamente va evolucionando a un micro manejo de unidades parecido a un ghost recon, para terminar en un juego rts completo, un poco antes de la mitad de la campaña. Entre medio, tienes un mundo completo para explorar, con misiones secundarias, y una historia que por momentos no convence pero que termina redimiéndose cerca del final.
Y quizás ese sea el mayor problema de Brütal Legend, tratar de hacer muchas cosas pero ninguna hacerlas realmente bien. La estética del juego es impresionante. Exuda rock y metal por donde lo mires. El trabajo artístico, incluyendo las voces, no tienen paralelo por lo menos en lo que ha salido este año. Se nota que hubo una dedicación tremenda en el juego. Pero falla en el gameplay, aunque no de manera rotunda. Durante todo el tiempo que jugué la campaña, varias veces sentí que jugaba por el compromiso al juego más que por el gusto que pudiera sentir por lo que jugaba. Es un juego sandbox, hack n’ slash, rts, táctico, e incluso de carreras, todo en uno. Y aunque Schäffer lo niegue, es en su esencia un rts, con un menú circular que recuerda a Halo Wars, y con prioridad en la creación de unidades. Y esto es obligatorio, a diferencia de otros elementos. Para avanzar en la campaña necesariamente tienes que vencer en al menos 4 batallas importantes, y muchas cosas las irás aprendiendo en el camino, ya que los tutoriales no ayudan mucho.
En el fondo, cualquiera que guste de la música metal debería darle una oportunidad a este juego. Quizás en momentos te frustre, pero la experiencia termina siendo gratificante. Puede ser que pida mucho del jugador, porque exige un compromiso para que disfrutes del juego. No puedo negar que una vez que te acostumbras a los controles rts, el juego cumple, no en un 100%, pero cumple.
Y pese a todo, no deja de ser un juego hecho con dedicación, hasta en los más mínimos detalles.
Lo Bueno:
La historia: Para cualquier amante del metal o de la música en general, la historia de este juego es un tributo. En la mitad queda un poco coja, pero deja todos los cabos cerrados, con un pequeño guiño a una posible continuación.
El trabajo visual: Esto es arte, por donde se mire. Los diseñadores se preocuparon de entregar un mundo que se siente real, una verdadera representación del heavy metal. Desde el diseño de los escenarios hasta los diversos tipos de criaturas, todo tiene alguna influencia de rock.
Las voces: Jack Black, Kyle Gass, Tim Curry, Ozzy Osbourne, por sólo mencionar a algunos. Especial mención tiene el trabajo de Tim Curry, que demuestra cómo deben actuar los verdaderos villanos.
La Gráfica: No es Uncharted 2, eso está claro, pero el juego es capaz de entregar unas escenas francamente asombrosas, sin bajar framerates.
Lo Malo:
El que mucho abarca, poco aprieta: No es tanto que tenga componentes de RTS, sino más bien la variedad de estilos en este juego, sin ser capaz de resaltar en uno solo.
Monotonía: Existen cerca de 6 tipos de sidequests distintas, pero al menos 30 misiones. Eso indica que habrá mucha repetición. De la misma forma, las batallas se vuelven predecibles.
Aquellos que escuchamos Metal, te saludamos.









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