
¿Por qué nos gusta Duke Nukem? Quizá porque tiene strippers, alienígenas, y mucho contenido maduro, algo que ha convertido a Duke en un videojuego de culto. Lo que es cierto -sobre todo considerando que hemos esperado bastante por la secuela- es que siempre que haya más de este héroe, mejor.
Es por eso que Paul J. Helin, un finlandés que rayó con el juego a niveles estatosféricos, se decidió a hacer este nanometraje, que incluye altos niveles de sensualidad, testosterona, alcohol y efectos especiales. “The Duke, Fate of Humanity” nos hace pensar en cómo se vería una película del pateatraseros más grande del último tiempo: llena de balas y mujeres semidesnudas.
Yo apruebo.
.png)

Halo 4 presenta su modo Infinity Multiplayer y edición limitada









